27 dic 2013





Año nuevo, vida nueva

Pasó navidad y se acerca el Año Nuevo. Pero surge la pregunta ¿Qué es un año?

El año no es mas ni menos que el tránsito de la Tierra a través de su órbita alrededor del Sol. Esta vuelta alrededor del Sol, la cumple la Tierra en 365 días, 5 horas y 57 minutos.

En esos 365 días, nuestro planeta recorre aproximadamente 930 millones de Kilómetros, a una velocidad de 29.5 Kilómetros por segundo.

Durante el año, muchos mueren y otros tantos nacen, y todos viven sus respectivas vidas, trabajando, estudiando, durmiendo, escribiendo en nuestros blogs como hago yo en este momento.

Por supuesto, en el año que va a comenzar, se suscitan esperanzas y deseos de una vida mejor, llena de paz, felicidad y salud que creo que es lo esencial y lo demás llega por añadidura.

Ojalá que ese nuevo año traiga paz a tantos países en guerra y traiga más y mejor calidad de vida para todos.

Son mis deseos para cada uno de ustedes... 

22 dic 2013





La navidad

Según historiadores antiguos y modernos, y según los arqueólogos, la navidad o nacimiento de Jesús, no tuvo lugar el 25 de diciembre de nuestra era, sino varios años atrás.

Entonces, ¿Se debería ajustar nuestro calendario y agregar esos años que faltan o se deja tal como está?
Si se ajusta, todos esos eventos que han sucedido desde entonces, se correrían esa cantidad de años añadidos y no estaríamos en la navidad de 2013, sino en la navidad de 2018 o tal vez en la navidad de 2019...
Como se quiera, deseo expresar para todos ustedes que leen este blog, mis deseos de paz, salud y prosperidad para sus familias y para cada uno de ustedes.


Feliz Navidad del 2013 y un venturoso año nuevo 2014.

16 dic 2013



Cosas extrañas

Me ha tocado ver cosas extrañas durante mi vida.
Recuerdo vívidamente, tendría unos ocho o nueve años, en esa época vivíamos en un pueblecito tranquilo, rural, de no muchos habitantes, dedicados a la agricultura.
Nuestra casa estaba en la calle al costado de la iglesia. Algunos niños y yo entre ellos, eramos monaguillos y ayudábamos en los oficios religiosos.
La iglesia permanecía cerrada después de la misa de la mañana y hasta la tarde cuando había alguna actividad.
Ese día venía yo de la escuela y al pasar frente a la iglesia, noté que estaba abierta, cosa inusual a esa hora, era ya mediodía.
Así que entré para ver qué ocurría y me situé a la altura del primer banco de la fila.
No había nadie a la vista. Sentí como un escalofrío y quería salir corriendo, pero estaba como paralizado y no podía moverme.
En eso noté la figura de un sacerdote vestido de blanco y no muy alto, que entró y avanzó por el centro de la nave de la iglesia. Yo seguía paralizado de miedo; el sacerdote siguió avanzando y al llegar a las gradas del altar... ¡Simplemente se esfumó, desapareció!
Recuerdo que al desaparecer el sacerdote, volví en mí y pude salir corriendo. Al llegar a casa, mi madre se extrañó al verme llegar pálido y balbuceante. Al calmarme un poco, pude contarle a ella lo que me había pasado.
Mi madre fue a la casa parroquial a informarse si había algún sacerdote de visita en el pueblo, y le informaron que no, y además el párroco no estaba, había salido temprano a la capital del estado a alguna diligencia.
Hasta el día de hoy, sigo preguntándome quién sería ese sacerdote que se desmaterializó frente a mis ojos.
En próxima ocasión, relataré otros casos que me han pasado y que no les encuentro explicación.